lunes, 30 de mayo de 2011

la otra

Tan orgullosa siempre. Satisfecha con su forma de actuar, no suele escapar a lo que se espera de ella. A lo que ella misma espera. Mantiene la sonrisa, siempre, sin importar lo que pase. Sus errores la persiguen para siempre una vez cometidos, por eso prefiere no cometerlos. Si lo hace, pone parches a las consecuencias, limpia el desastre.
Un día cualquiera, le parece ver algo cerca, un reflejo desde un hueco oscuro, lo ignora, pero algo hace que vuelva a mirar. Esto no es nuevo, no debería mirar, gira e intenta distraerse. Pero cada vez es más dificil ignorarla y acercarse, estirar el brazo y tocar. Frío. La cara helada y blanca la mira, los ojos desde las sombras saben que su mirada es suya, de la otra, de las dos.

(hoy no tengo certezas.)

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