Salir con la cámara por el barrio donde creciste te hace mirar como un visitante, como un turista. Uno observa más detenidamente. Encontré cosas que no sabía que estaban allí y fotografié otras que merecían un "click" hace rato. Es un ejercicio para hacer más seguido.
Alguna vez hubo mariposas, pero con el tiempo desaparecieron, aún no sé si se fueron o murieron. Un campo seco y un cielo vacío las esperan. Los búlgaros son buenos, pero no son lo mismo.