jueves, 9 de octubre de 2008

Departamento

El departamento de los abuelos. Casa de ciudad, las ventanas se hacen casi inútiles viviendo rodeados de los muros vecinos, estando todo el día bajo la luz verdosa de los tubos. Todos los días, año tras año.
Cada vez que voy abro las ventanas (cada vez que va mamá, la tía, Maricel también). Los abuelos se acostumbraron a estar con ellas cerradas. Pero hay un momento en el día, "el" momento, en que el sol llega, muy poco directamente, bastante por rebotes en ese minúsculo patio interno que nunca sirvió de patio para nadie. En ese momento se apagan los tubos. El departamento se vuelve una casa. La casa de mis abuelos.

1 comentario:

Matías dijo...

Está buenísimo lo que escribiste!!

Mirá lo que me estaba perdiendo... Ahora ya está, te tengo en el Reader de Google, así que cuando subas algo me enteraré al instante.

Saludos!